En las Catacumbas de los Capuchinos de Palermo

17 May

20170327_105943

“La población estaba hecha a la presencia de la muerte, a los cadáveres dejados en las afueras de los pueblos y ciudades, sin sepultura, abandonados si se trataba de pordioseros o tullidos. De los cementerios, masificados y descuidados, con frecuencia situados en medio de la ciudad, junto a la iglesia mayor, salía una pestilencia que mortificaba el espíritu. La imagen del esqueleto venía a mostrar el destino de una existencia roturada por la calamidad”.

catacumbas_16

Momia inaugural de las catacumbas palermitanas.

Así cuenta Ramón Andrés, en El luthier de Delft, cómo era de degradante la gestión de la muerte en la Holanda del XVI. A finales de ese mismo siglo los monjes capuchinos de Palermo, mucho más sofisticados, dieron carpetazo a ese antihigiénico y peligroso sistema funerario creando sus catacumbas. En ellas ofrecían la momificación de los cadáveres a las familias más pudientes de la ciudad. Tras un costoso, lento y elaborado proceso de embalsamamiento, los cuerpos, vestidos de etiqueta, quedaban listos para ser expuestos y visitados. Aunque el tiempo ha deteriorado su aspecto, la acumulación de momias componen un memento mori de tamaño descomunal, un lugar donde prestar atención a la docencia de la muerte. 

capucini7

61717693_30

Estas catacumbas han horrorizado a los viajeros románticos que llegaron hasta Sicilia, sin embargo al ojo contemporáneo no le afecta tanto la visión de estas momias, no le produce ningún escalofrío después de haber consumido centenares de películas de terror, haber leído incontables novelas góticas y ver, hasta el hartazgo, noticias gore en los telediarios, donde se muestran o sugieren imágenes mucho más truculentas que las que se pueden encontrar aquí. Pero, en conjunto, la visita a las Catacumbas de los Capuchinos llama a la reflexión, a la meditación sobre la condición humana y especialmente sobre la finitud de los cuerpos en los que vivimos de prestado.

palermo_rosalia_lombardo

La niña Rosalía Lombardo fallecida y momificada en 1920 con las técnicas más avanzadas de entonces. Esta momia ocupa un lugar preeminente en las catacumbas, siendo la más visitada y recordada por el buen estado en que se encuentra. 

20170327_10594020170327_105926

Anuncios

Una respuesta to “En las Catacumbas de los Capuchinos de Palermo”

  1. iago lópez mayo 17, 2017 a 1:37 pm #

    Impresionante. No lo conocía. Gracias

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: