El origen y la apropiación

17 Mar
marvin-gaye

Marvin Gaye.

“Un tribunal federal de Los Ángeles condenó este martes al cantante Robin Thicke y al productor Pharrell Williams a pagar 7,4 millones de dólares a los hijos de Marvin Gaye por plagio”. Así comienza la redacción de una noticia publicada el 11 de marzo pasado en el diario El País firmada por Pablo Ximénez Sandoval, la cual trae de nuevo a este blog el sobredimensionado asunto de la originalidad y el plagio que ya sondeé hace unas semanas.

La demanda se interpuso a raíz de la publicación de un tema firmado por Williams y Thicke titulado Blurred Lines. Un indiscutible hit que con imaginación se inserta en el estilo del disco funk de los 70 y, por escandalosamente bailón, fue un exitoso número uno durante el verano de 2013 en USA y otros países. Los herederos de Marvin Gaye argumentaban en la demanda que la canción Got to Give It Up (firmada por Gaye y George Clinton) es la fuente de la cual Williams y Thicke han saqueado diversos elementos musicales para su hit.

He oído ambos temas varias veces seguidas y a conciencia para detectar las posibles similitudes y, más allá de la percusión, francamente desconozco en qué ha podido apoyarse el juez federal para decidir que, la muy machista, Blurred lines es un plagio de Got to Give It Up. El magistrado debe saber mucho de música (de solfeo, no lo dudo) pero probablemente desconoce la historia de la misma, su evolución y la manera en que se crean las canciones. Cualquiera de los tipos de música dialoga con otros a través del tiempo y los estilos, se mueven entre la inspiración, la influencia y el homenaje. Por otra parte, la creación poco o nada tiene que ver con la originalidad, siempre se crea a la manera de… algo o de alguien anterior e incluso contemporáneo. Como decía Jardiel Poncela: “En arte todo está por rehacer”.

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Los condenados Williams y Thicke.

En estos momentos estoy inmerso en la lectura de Mientras llega la felicidad, la biografía de Juan Marsé escrita por Josep María Cuenca. Por la mitad del libro encuentro un comentario sobre Scott Fitzgerald que Marsé escribió en 1975: “Su estilo poseía esa majestad derivada de la tradición, de su sentido de lo que fue hecho antes y de las exigencias que esa pasada perfección impone”.

Para Robin Thicke y Pharrell Williams, el disco funk de los años setenta podía seguir haciéndose con el debido distanciamiento y consideración hacia algunas formas musicales del siglo XXI. Confío en que esta convicción perdurará en ellos más allá del pago de los casi 7 millones y medio de dólares a los que han sido condenados. Aunque Thicke y Williams han recurrido ante un tribunal superior la desorbitada indemnización.

El original: https://www.youtube.com/watch?v=75BlzjqGVcc

El plagio según el juez: https://www.youtube.com/watch?v=mXOBOmsO2P4

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Una respuesta to “El origen y la apropiación”

  1. joseluis817 marzo 17, 2015 a 3:22 pm #

    Como habría dicho Asterix: “Estos romanos están locos”.

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