Contra la originalidad

10 Feb
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Jonathan Lethem fotografiado en N. Y. por Matthew Salacuse, 2009.

¿Fue Lolita una creación de Nabokov o se inspiró en un relato escrito cuarenta años antes por Heinz von Lichberg con el mismo título y parecido argumento? ¿Es Dylan autor de todos sus temas o toma prestadas estrofas enteras y frases musicales de músicos y poetas predecesores? Bailando, la canción de los Pegamoides, ¿es una copia de Cuba, quiero bailar la salsa de los Gibson Brothers?, y los sermones de Martin Luther King ¿eran realmente suyos? 

Con el “original” título de The ecstasy of influence: A plagiarism, (El éxtasis de la influencia: Un plagio) el escritor norteamericano Jonathan Lethem publicó en febrero de 2007 un iluminador artículo en el mensual Harper´s Magazine; ese mismo año la imprescindible Tumbona Ediciones lo sacó en español, eso sí, en Méjico. Lo he vuelto a leer porque el llamado apropiacionismo no descansa en ningún orden de las disciplinas creativas, por muy buenos o malos resultados que se obtengan. A pesar del tiempo transcurrido, las ideas de Lethem siguen en vigor porque cuestionan la originalidad de la creación artística señalando ciertas genealogías de la inspiración que rozan o cometen el plagio más indecoroso. Por supuesto, y para ser fiel al discurso que afronta, al final del texto el ¿autor? pone sobre papel las fuentes que ha usado para escribir dicho artículo, incluido el título.

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Cuestionando seriamente la autoría de las obras, Lethem toma como origen una aseveración que oficialmente firmó el bardo inglés John Donne en el siglo XVI, dice así: “Toda la humanidad es de un autor, y es un volumen”. Leer este texto lleva a pensar que las obras devoran a las obras y los autores leen, ven y oyen a otros autores anteriores o contemporáneos a ellos y, sin duda, crean a partir de los mismos. Que nada nace por generación espontánea sino que la cultura es un continuum (totum revolutum) permanente donde todo está referenciado, anexionado, hilado o hecho a la manera de; y la simultaneidad creativa es un hecho irrefutable, más común de lo que podamos imaginar.

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¿Invención inspiradora?

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¿Original o copia?

La lección que puede extraerse de este peculiar ensayo -de este baile de autorías- es que si tomamos conciencia de todo lo que rodea a la creación hay que ser generosos con lo que creemos haber inventado. Por tanto tenemos que aprender a tomar de los otros -lo que parece inevitable- y, especialmente, aprender a dar a todos -lo que parece imposible-. 

Aquí encontraréis (¿pirateada?) la traducción al español que hizo Pablo Duarte en la Colección Versus de la mejicana Tumbona Ediciones, de la cual he tomado el título para este post. El subrayado que se ve no es mío: es.scribd.com/doc/114920444/jonathan-lethem-contra-la-originalidad#scribd.

Si queréis leer el original, tal como lo publicó Lethem en 2007, visitad harpers.org/archive/2007/02/the-ecstasy-of-influence/

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7 comentarios to “Contra la originalidad”

  1. Miguel febrero 11, 2015 a 4:56 pm #

    Comparto, Luis.

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  2. Antonio Villalobos febrero 16, 2015 a 9:07 pm #

    Yo creo que el plagio suele ser involuntario en el sentido de que si se te ocurre algo, no sabes si es tuyo o de alguna de las 5.000 (por decir algo) obras que has observado, leido, etc. Tenemos datos de los que no somos conscientes. Supongo que al crear, la mente hace una mezcla, pero no al azar sino siguiendo unas leyes propias de cada autor, con ambas fuentes de datos e ideas: las propias y las ajenas. Respecto a la uniformidad de la creación yo creo que en el fondo-fondo el autor siempre expresa cosas de sí mismo y el tema siempre es el paso del tiempo.

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    • luisoj febrero 17, 2015 a 9:47 am #

      Cierto. La creación es una corriente que atraviesa a los autores: “Toda la humanidad es de un autor”. Y el tema recurrente, como dejas claro, es el paso del tiempo y el yo. Jaime Gil de Biedma siempre dijo eso de su poesía.

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  3. joseluis817 febrero 17, 2015 a 8:18 pm #

    De acuerdo. Somos aupados por cuantos nos precedieron. Vivimos literalmente de prestado y la gracia es devolverlo (pasarlo a los siguientes) con interés añadido.

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  1. El origen y la apropiación | Luis Ordóñez - marzo 17, 2015

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