Polanski y el ardor sexual

14 Feb
la-venus-a-la-fourrure-roman-polanski

Polanski en el rodaje de La venus de las pieles.

Vi La vénus à la fourrure en versión original. Un film dirigido por Polanski, basado en una obra de teatro que a su vez está basada en la novela ejemplar de Leopold Sacher-Masoch, editada en 1870. Este escritor austriaco, conocido por sus relatos folletinescos, se adelantó a la Psiquiatría al formular la descripción de unos síntomas perversos que, más tarde -1886-, oficializó el doctor von Krafft-Ebing como patología. De manera que, cosa archisabida, el ismo en el apellido del escritor denomina una práctica sexual basada en el castigo y la humillación, la dominación y la obediencia. 

leopold_sacher-masoch

Leopold Sacher-Masoc.

“Me siento justificado para llamar a esa anomalía masoquismo -escribe el doctor von Krafft-Ebing- porque Sacher-Masoch utilizó frecuentemente esa perversión (hasta entonces ignorada por el mundo científico) como sustrato de sus obras. Del mismo modo que fue acuñado el vocablo “daltonismo” a partir del apellido de Dalton, descubridor de la ceguera a ciertos colores”.

richard_von_krafftebing

Richard von Krafft-Ebing. Neuropsiquiatra que acuñó el término masoquismo.

La alta cultura y la popular  se han hecho eco de la impagable aportación de Sacher-Masoc a las fantasías sexuales. Pues, al igual que Los cantos de Maldoror del conde de Lautrémont, los surrealistas consideraron La venus de las pieles una obra maestra de la literatura. Se cuentan por miles los intentos de aproximación a esta patología para la construcción de personajes u obras artísticas a lo largo del siglo XX. Hay que recordar que Lou Reed compuso en los sesenta un acercamiento musical a la novela con el tema Venus in furs, durante su etapa como líder de The Velvet Underground. En sus shows, Gerald Malanga ejecutaba la Danza del Látigo mientras Lou Reed, dopado, declamaba: “Shiny, shiny, shiny boots of leather […] Severin, your servant comes in bells, please don’t forsake him. Strike, dear mistress, and cure his heart”. Una década después, Ian Dury pedía que le golpearan gritando espasmódicamente: “Hit me with your rhythm stick, hit me, hit me. Je t´adore”. E Iggy Pop aportó el tema I wanna be your dog a la causa de la mansedumbre sexual. 

velvet

Danza del látigo en The Exploding Plastic Inevitable, show de The Velvet Undergruound/Andy Warhol.

La publicación machista Penthouse incorporó, en 1969, el cómic erótico Wicked Wanda (Wanda, la malvada), de la mano del guionista Frederic Mullally y el dibujante Brian Forbes y más adelante Ron Embleton. Sin duda, una verdadera dominatrix y una evidente apropiación del personaje de Sacher-Masoc. Casi igual que en la novela, aquí Wanda es una multimillonaria lesbiana que odia a los hombres, una mujer de armas tomar y extremadamente sexy que porta su inseparable látigo (el eterno falo), con el que imparte su propia justicia sexual (Freud sigue insomne). Hace un par de años, Román Gubern y Luis Gasca publicaron la Enciclopedia erótica del cómic, en ella se da buena cuenta de casi todas las perversiones sexuales, entre ellas, cómo no, el masoquismo. Os recomiendo que echéis un vistazo a este pandemonium erótico del cómic internacional muy bien surtido de imágenes y editado en Cátedra.

Wanda_Von_Kreesus_full

La dominatrix Wanda von Kreesus, dibujada por Ron Embleton para las páginas de Penthouse.

Enciclopedia-erticadel-cm

El cómic ha aportado miles de imágenes relacionadas con el masoquismo más servil y extremo. Esta enciclopedia de Gasca y Gubern lo muestra claramente.

La película de Polanski (96 minutos, casual inversión del 69) cuenta con sólo dos actores, Emmanuelle Seigner y Mathieu Amalric, que actúan sobre un sólo decorado: un teatro parisiense. El argumento, seguro que lo sabéis, trata de un casting para encontrar la actriz que desempeñe el papel principal de la farsa, que no es otra que La Venus de las pieles. Esta búsqueda la lleva a cabo el propio adaptador de la obra que también la dirige. Y en eso llegó Wanda.

Emmanuelle-Saigner-La-vénus-à-la-fourrure-300x199

La Seigner en pleno acting venusiano.

Sin entrar más en el asunto argumental, hay que dejar claro que a pesar de los ochenta y un años que ya pesan sobre Polanski, la película tiene una riqueza de guión fuera de lo común, un corrosivo humor y una frescura que se retroalimentan conforme al paso de los fotogramas, gracias a un rodaje y montaje exactos. Hay que ensalzar el sentido espacial del director al colocar la cámara y los actores en el lugar que tienen que estar, ni un centímetro más allá o acá-, tal como hizo anteriormente en, por ejemplo, Un dios salvaje (2011)-. Para redondear el film: los actores están más que brillantes en sus papeles -se notan las largas jornadas de ensayo-. De Mathieu Amalric apenas puedo decir nada: no le conozco, nunca lo he visto antes trabajando en el cine. A la Seigner -esposa de Polanski- la recuerdo desde Frantic (Polanski, 1988), cuando empezaba, a La maison (Françoise Ozon, 2012) ya madurada como actriz.

Creo que en esta sofisticada Venus…, al igual que ocurre en otras obras literarias y fílmicas, la realidad de la ficción y la ficción de la realidad se entrelazan hasta el delirio, creando un juego de equívocos que trasciende de los personajes a la vida. De hecho, he creído ver en más de una secuencia al propio Polanski/Severin/Mathieu tremendamente humillado a los pies de Emmanuelle/Wanda/Wanda. ¿Quién es quién en este retorcido juego de apariencias y experiencias límite? Hay que verla.

la-venus-a-la-fourrure

A los pies de Wanda: Polanski/Severin/Mathieu.

Anuncios

2 comentarios to “Polanski y el ardor sexual”

  1. Antonio Villalobos febrero 15, 2014 a 8:20 am #

    jajaja, me han encantado tus comentarios, sobre todo lo referente al trabajo de los actores etc, y lo de” Freud nunca duerme” que ya comentaste que era del bateria de Stranglers etc,….yo estoy descargando la pelicula, pero sobre el tema del sadomaso tenía una confusión que me aclarado hae poco: No se dan los contrarios al mismo tiempo, lo cual cuadra con la física, En el caso del sado, es que el placer va asociado a una situacion violenta de la cual no se puede separar, : al masoquista le duelen y le molestan los latigazos, pero hay un placer asociado e inseparable de forma que le compensa.

    Me gusta

    • luisoj febrero 15, 2014 a 12:45 pm #

      Debe compensar al humillado/golpeado, de lo contrario: fin de la farsa.
      Por cierto, el comentario “Freud nunca duerme” es de uso común en Inglaterra.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: