Instrucciones para fracasar mejor

7 Feb

20150309_155337“Creo que cuando fracasas a lo grande es cuando te acogen de verdad”

Dennis Hopper

“La victoria muchas veces no parece más que una liberación angustiada del fracaso”

Julian Barnes

                                                         “La derrota es el botín de las almas bien nacidas”

 Sancho Panza

Tras Enfermos del libro (2009) y el poemario Sobre Todo Nada (2011) -galardonado con el XXI Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma-, el nuevo libro de Miguel Albero es una taxonomía del fracaso, y citando a Thomas de Quincey, considerado como una de las bellas artes. Con siete intensos y reveladores capítulos, el autor nos aproxima al concepto que abandera la humanidad, pues aunque fracasan los animales y las cosas, a esta no hay quien le venza en la lid. Antiguamente, nos cuenta Albero, el verbo fracasar se aplicaba al naufragio de una nave, cuando se hacía trizas en el mar. En la actualidad, usamos naufragio como sinónimo de fracaso.

Escrito en un vigoroso español -propio del autor-, cargado de sólidas ideas y múltiples referencias -muchas de ellas expuestas con gran sentido del humor-, este libro es la primera aproximación al fracaso a la que he tenido acceso. Recuerdo una conversación con el escritor Justo Navarro en la que me dijo que se consideraba especialista del fracaso. Después de leer estas Instrucciones, en las que a lo largo de sus páginas se contrapone el éxito -esa lacra- al fracaso, pienso que también nuestro autor es un especialista, además de incansable rastreador y documentador del concepto y sus derivados: el fracaso en la filosofía, la literatura, el arte, los negocios y la vida.

Conocemos múltiples citas y reseñas sobre el fracaso, especialmente las de Cioran, Beckett y Fitzgerald que, aunque canónicas, son pocas, desde luego, porque Albero maneja centenares de ellas con las que sostiene el corpus teórico de esta ambiciosa obra. A pesar de que se titula Instrucciones para fracasar mejor, una aproximación al fracaso, sólo dedica el último capítulo a explicar el mode d´Emploi, los seis anteriores son serias formulaciones taxonómicas que dotan de orden al asunto y su fenomenología, orden que a todas luces necesitaba. Me lo he pasado muy bien leyéndolo, sobre todo me he instruido, pero también he reído mucho cuando nos informa de la existencia de museos dedicados al fracaso. Entre ellos hay uno en Zagreb -Museo de las Relaciones Rotas- al que dan ganas de enviar copias de contratos de divorcio para seguir constatando la abundancia y variedad de los estrepitosos desastres sentimentales. 

Esta lectura me empuja a recuperar algunas ideas: ¿organizar la Primera Internacional del Fracaso?, ¿poner en marcha una expedición para encontrar el cadáver de Bas Jan Ader en el océano Atlántico?, ¿comisariar una exposición sobre arte y artistas fracasados?, ¿proponer a Leopoldo María Panero al Nobel de Literartura? Serían éstos, sin duda, proyectos para fracasar mejor.

Os recomiendo leerlo con la concentración de la que hacen gala los lectores atentos, pero sobre todo con la pasión de los verdaderos fracasados, entre los que con satisfacción me encuentro tan a gusto. Para que no naufraguéis en su búsqueda, lo encontraréis publicado por Abada Editores, 2013.

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2 comentarios to “Instrucciones para fracasar mejor”

  1. Antonio Villalobos febrero 12, 2014 a 11:33 pm #

    Aunque es inevitable por la condición humana : el 99,99% de los artistas se proponen unas metas muy altas, y luego vienen los fracasos. Pero esto tiene su lado bueno : el fracaso te abre la mente al conocimiento porque intentas explicar dicho fracaso. Lo mismo pasa en el fracaso amoroso. El exito es el Limbo, que también tiene su lado bueno claro. Es mi opinión.

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    • luisoj febrero 13, 2014 a 9:40 am #

      Lo que viene a decir Albero en sus Instrucciones es que el fracaso es connatural al ser humano y no hay que tenerle miedo. Beckett decía aquello de: “Intentalo de nuevo, fracasa otra vez, fracasa mejor”. El éxito es una impostura, una traición y una demanda de esta sociedad infantilizada que nos exige el triunfo por encima de todo.
      Tu propones: Limbo the law: otra opción. Reivindiquemos el fracaso, poco a poco nos convertiremos en autoridades del mismo.

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