La grande bellezza

20 Dic
foto-la-gran-belleza-4-399

Sorrentino rodando La gran belleza.

Cierto es que se excede en más de treinta minutos de metraje, que se repiten o alargan secuencias sin que parezca necesario. Que la abundancia de manierismo en la composición de muchos de sus planos resta contundencia a la propuesta de novedosas imágenes de gran belleza. Pero los diálogos son clarividentes, la mayoría de las situaciones desternillantes y los intérpretes están más que a la altura del relato cinematográfico. Especialmente el protagonista Jep Gambardella -rol de escéptico y  cínico en manos y rostro del actor Toni Servillo (Il divo, Gomorra, This must be the place…).

Desde una aparente recreación del universo felliniano -o eso dicen los críticos de todos los suplementos culturales europeos-, el cineasta italiano Sorrentino ha compuesto en La gran belleza una obra intensa sobre las mezquindades y la altanería humanas. Aunque no recuerdo en el cine de Fellini esas inmersiones en las profundidades del yo, quizá producto de una memoria selectiva, pero para mí Fellini es más lúdico que filosófico, más vitalista que existencialista. Y esta película es filosofía mundana, puro existencialismo de una caterva de depredadores nocturnos que viven sus horas bajas en la Ciudad eterna, cuando la madurez y el hastío anuncian la irremisible decadencia de la edad y la distancia permite ver las cosas desde una ¿mejor? perspectiva. Porque muchas son las constataciones de que lo decadente es materia cinematográfica, artística y literaria. Así le ha parecido a Sorrentino y así lo ha contado en un film que, de entrada, nos exige más de dos horas de atención para contemplar que la vida no es bella a pesar de los destellos de gran belleza que la hacen más llevadera. Como ocurre en las secuencias de las fiestas de gente madura en las terrazas romanas, en las conversaciones de los intelectuales venidos a menos, en la onírica visita a los palazzos romanos en la que el personaje que hace de guía a los protagonistas (a nosotros) parece sacado de un imaginario cuento de Hoffmann: “El hombre que custodiaba las llaves de la belleza”, y otros momentos inolvidables. Pero la herramienta más eficaz que utiliza el realizador es, en mi opinión y por encima de otras, la crítica mordaz dirigida contra todo y contra todos: a los intelectuales de izquierda, a la televisión mediocre y ordinaria del berlusconismo, al sexo (in)maduro, a la Iglesia, a la sociedad del espectáculo, a la aristocracia demediada, a la cirugía estética, al arte contemporáneo, al capitalismo, a la literatura, a las drogas, a la política, a la vida nocturna, a Roma… Sin embargo, durante todo el film flota en el ambiente una sutil comprensión con la inexorable decadencia de la humanidad como especie. De esta manera, y mediante otras situaciones e intenciones, caemos desarmados en la dulce trampa del cine de Sorrentino, a pesar de que le sobren muchos minutos y algunas secuencias.

PS:
Cuestiones que no han disminuido las ganas de la Academia de Cine de Hollywood de concederle el Óscar a la mejor película de habla no inglesa.

Anuncios

7 comentarios to “La grande bellezza”

  1. Antonio Villalobos diciembre 20, 2013 a 11:17 pm #

    He puesto a descargar la pelicula en la MUla y está afortunadamente, 1,35 gigas pero bastante servidores, yo veo a Fellini muy vitalista pero tambien muy existencialista, de su más famosa pelicula ” la dolce vita ” lo que más recuerdo es el suicidio, parricidio del Sr. que mata a los hijos y luego se suicida, si esto no es existencialismo en pleno siglo xx que venta Dios y lo vea….

    Me gusta

  2. luisoj diciembre 21, 2013 a 1:01 pm #

    Ya seguiremos hablando cuando la veas. Quiza Giulietta Massina nos pudiese hablar del existencialismo de Federico, aunque ya es un poco tarde para oír esas reflexiones.

    Me gusta

  3. Antonio Villalobos diciembre 24, 2013 a 11:43 am #

    Pelicula llena de arquetipos y tópicos, pero por lo menos se entiende lo que quiere contar y tiene detalles. Se deja ver pero rechina mucho.

    Me gusta

  4. luisoj diciembre 24, 2013 a 12:48 pm #

    Puede que lleves toda la razón, pero después de ver el cine que se estrena en España, podría decirte que esta no está mal. Por supuesto que no pienso hablar de Blue Jasmine del insoportable Allen.

    Me gusta

  5. joseluis817 diciembre 27, 2013 a 12:06 am #

    Me ha fascinado este Fellini que contempla desde su terraza la Roma surrealista. Como una película que vuelves a ver años después y es completamente distinta de la que recuerdas. Reconoces ese mundo en la pantalla más que el mundo real de cartón piedra. Y es cierto lo que dices de la belleza reducida a destellos; que brillan un instante entre la basura amontonada en una interminable huelga de limpieza. Todo tan cercano.

    Me gusta

  6. miguelgajete marzo 3, 2014 a 3:58 am #

    And the Oscar goes to “The great Beuty” …. a mejor película de habla no inglesa, Enhorabuena a los Italianos

    Me gusta

    • luisoj marzo 3, 2014 a 11:31 am #

      Y enhorabuena a Bob Sinclar por esa remezcla de “A Far l´Amor” de Rafaella Carrá en la delirante fiesta postberlusconiana del principio de la peli. Un arranque decadente para una película sobre la decadencia del ser humano y la cultura occidental.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: