El esperma de Dalí

9 Sep

colas dalí 3

Después de observar algunos pormenores del pasatiempo cultural que ha propiciado la recién clausurada exposición de Dalí, en el museo estatal conocido como Reina Sofía, es difícil no hacer una reflexión que estimule la formulación de preguntas en apariencia inagotables: ¿Se ha convertido el arte en un espectáculo imposible de renunciar a presenciarlo? ¿son los museos nuevos lugares de peregrinación, toda vez que Fátima y Lourdes han periclitado como centros de exaltación religiosa? ¿sustituye, por tanto, el arte a la religión? ¿realmente son las chirriantes pinturas de Dalí lo que produce esas interminables colas de espectadores que llegaron al amotinamiento el sábado 31 de agosto? Tras el control y contaminación de la cultura por los estados postindustriales ¿Es arte todo lo que se expone? ¿podría organizarse una exposición de estas pretensiones sin el fervor acrítico de todos los medios del país y, por consiguiente, sin su incansable e insistente apoyo? 

colas dalí

La cola para ver la expo de Dalí adquiere forma de espiral planteando el enigma del acabamiento del arte.

Guy Debord, el situacionista de ultraizquierda (todo lo que nos sostenga el discurso dominante es de ultraizquierda) al que casi todos citamos -excepto Vargas Llosa que lo plagia directamente- dijo que el espectáculo que exhibe el estado “… es el reino autocrático de la economía de mercado, una vez ha accedido al estatuto de soberanía irresponsable, junto con las nuevas técnicas de gobierno que acompañan a su reinado”. Estas palabras se encuentran, cómo no, en su célebre La sociedad del espectáculo (1967). Este ensayo habría que leerlo todos los años cuando el verano va tocando a su fin y la agonía del arte se acelera. Por otra parte, y pensando en la entrega sin fisuras de los miles de visitantes que han ido al MNCARS con el objetivo de ver la obra de Dalí, Jean Baudrillard escribió: “La masa sabe que no sabe nada, y no tiene ganas de saber. La masa sabe que no puede nada, y no tiene ganas de poder. Se le reprocha violentamente esta señal de estupidez y pasividad. Pero en absoluto: la masa es muy snob y delega soberanamente en algún otro la facultad de elegir, por una especie de juego de irresponsabilidad, de desafío irónico, de soberana falta de voluntad, de astucia secreta”.

Mientras la sociedad delega y se transmuta en extremo dandismo, el nihilista Dalí se desternilla en su tumba preso de -como él mismo solía decir- un ataque de satisfacción, porque ya hace mucho tiempo que regaló su esperma a la posteridad.

colas dalí 2

Anuncios

2 comentarios to “El esperma de Dalí”

  1. Antonio Villalobos septiembre 15, 2013 a 10:41 pm #

    Yo no sabría hacer un comentario erudito sobre esto que veo,pero a mi me recuerda a las rebajas del Corte Inglés.

    Me gusta

  2. luisoj septiembre 16, 2013 a 6:42 pm #

    “Mientras no cambien los dioses nada habrá cambiado”* y seguirán las rebajas en todos los ordenes de la vida.

    *Sánchez Ferlosio.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: