Zúrich y el espíritu suizo

14 Jun

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPor muchísimas razones, además de que esté situada en el centro de Europa y bien comunicada, a Suiza podemos considerarla un mundo aparte. No basta con mencionar el carácter de sus habitantes, sino que tendríamos que recordar su orografía, su historia, su individualidad e independencia como nación, su configuración cantonal, su afamado sistema asambleario y una templada sabiduría que, a pesar de los duros avatares políticos, la mantiene siempre neutral. 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEso sí, neutral a favor del dinero, su industria nacional más importante y rentable junto a la farmacéutica y la fabricación de relojes. Recuerdo haber leído hace años, en un ensayo de Antonio Escohotado, que el presidente del gobierno suizo va en tranvía a trabajar, sin escolta, y cuando termina la jornada apaga las luces y vuelve a su casa a descansar, evitando con ello gastos desmesurados que en España aceptamos como normales.

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Zúrich no es la capital, pero es la ciudad más poblada de la Confederación Helvética y tiene un humanizado urbanismo, pues nació hace milenios rodeando el lago y el río Limmat, con eternas aguas cristalinas que bajan torrenciales desde las cercanas cumbres nevadas. El centro histórico no es demasiado extenso y se puede recorrer a pie cruzando los puentes que unen las dos riveras hasta llegar al lago. Sus edificios son un disimulado pastiche que apenas llama la atención, pues el paso del tiempo ha dado uniformidad al aspecto de los mismos y conviven, armónicamente, casas de aspecto afrancesado con otras de reminiscencias Art Decó o puramente racionalistas.

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Otro elemento esencial que hace amable a la ciudad es el transporte público, principalmente los tranvías que cumplen un horario prusiano, lo cual facilita la puntualidad y la rapidez de movimientos de los ciudadanos. Por otro lado, las bicicletas llenan las calles, apenas se ven taxis y solamente los fines de semana se aprecia que los vecinos sacan sus propios coches. Podríamos hablar de polución cero, una de las razones por la que Zúrich está considerada la ciudad con mejor calidad de vida del mundo. Sin embargo, la he encontrado un pelín más sucia que Hong Kong.

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Como ejemplo de civilización es muy apreciable la discreción y el bajo tono en el que hablan los zuriqueses, y eso que lo hacen en alemán. Aunque pueda parecer una ciudad plana en el sentido emocional, conviene recordar que aquí han nacido o vivido, exiliados o por placer, personajes muy influyentes y grandes lumbreras de la cultura universal. Entre ellos citaremos a Paracelso, al psiquiatra C. G. Jung, Wagner, Einstein, Lenin -que preparó aquí el asalto al Palacio de Invierno-, Thomas Mann -asiduo del lujoso hotel Baur au Lac, donde comenzó a escribir La montaña mágica-. Además del ensayista y novelista Elias Caneti, la maravillosa artista Sophie Taeuber-Arp, el actor Bruno Ganz, James Joyce -que aquí acabó su trashumancia europea y está enterrado en el cementerio de la ciudad-. Tristan Tzara apareció en Zúrich y junto a Hugo Ball organizó el movimiento Dada. Aquí también nació el autor de Heidi -de cuyo nombre no quiero acordarme-. Queda claro que muchos personajes vieron en esta ciudad el lugar ideal para huir o vivir.

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Terraza del Hotel Baur au Lac. A pesar de la horrorosa exposición de esculturas en el jardín, es un lugar excepcional, a la orilla del lago, donde sirven unos ridículos martinis.

Al comienzo de su ensayo El puño invisible, Carlos Granés escribe que durante una estancia de Lenin y Tzara en Zúrich, ambos compartieron taberna en más de una ocasión. En un rincón los dadaístas preparaban la revolución estética que tanto ha influido en la historia del arte, y en el opuesto se encontraba Lenin pergeñando la caída de los zares y el posterior triunfo de los bolcheviques. Se refiere al Cabaret Voltaire, un lugar mítico de la cultura del siglo XX. Abajo veréis algunas fotos en su estado actual. Si el inquieto Tzara o su adlátere Hugo Ball vieran que parte de su revolucionario cabaret se ha convertido en tienda de souvenirs y postales dadá…OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPor cierto, aunque no es demasiado amplio, el Cabaret Voltaire se alquila para fiestas, así que si tenéis algún cumpleaños a la vista, una boda o un divorcio que celebrar podéis dirigiros a: Cabaret Voltaire, Spiegelgasse 1, CH-8001 Zürich. Para reservas: info@cabaretvoltaire.ch, o bien: mieten@cabaretvoltaire.ch a la atención de Claude Gasser. Felicidades dadá.

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¿Quiénes se sentarían en estos sillones, Lenin o los dadaístas?

Sola dosis facit venenum: Sólo la dosis hace al veneno. Esta cita de Paracelso, vecino de Zúrich durante años, aún está en vigor y de alguna manera se aproxima a una definición del carácter de los suizos. Pues la dosis en este país es la contención de las emociones y del gasto, así como el pertinaz disimulo de la propia existencia con el fin de pasar desapercibido a toda costa. Ser discreto es ser suizo y, por tanto, hay que dosificarse, si no la vida puede llegar a convertirse en un mortal venenum.

Paracelso

Placa que recuerda la estancia de Paracelso en Zúrich

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3 comentarios to “Zúrich y el espíritu suizo”

  1. antonio villalobos junio 15, 2013 a 8:22 pm #

    ja ja ja…yo he viajado poco, estuve en Ginebra, y las copas son mínimas, las echan con medidor minúsculo. Interesante lo que cuentas, lo del Cabaret Voltaire lo había oído mucho y no sabía de donde venía el tema. El cachondeo que siempre ha habido con Suiza es injusto, básicamente porque los suizos son como todo el mundo, no tienen menos cerebro que los demás homo sapiens, que es donde estamos clasificados…..que ha habido pocos escritores , pues ya los habrá, esto se puede decir de cualquier materia, A lo mejor Alemania no da un filósofo nuevo en 1000 años Así por encima son suizos : Rousseau, Voltaire por supuesto, Piaget, Giacometti que está ahora en Madrid en Mapfre, el mejor cine de los 70 con Alain Tanner a la cabeza : su película “Jonás que cumplirá 25 años en el 2000 ” le sirvió a Fernando Trueba para darle nombre a su hijo, Claude Goretta genial también…..

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  2. luisojuis junio 17, 2013 a 12:03 pm #

    Suiza es especial, muy especial. Y los suizos también. Me gusta su caracter y más de una vez sueño con vivir allí.

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  3. Antonio Villalobos junio 22, 2013 a 9:17 am #

    Además en el tema de los Bancos,en Suiza están los que guardan el dinero sucio y aquí están los que lo ensucian.Yo vivo ya en un escepticismo propio de mi edad.

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