PTA*

1 Abr

Paul-Thomas-Anderson-deslumbra-Mostra_TINIMA20120901_0159_18

No salgo de mi asombro con las películas de Paul Thomas Anderson. Por segunda o tercera vez acabo de ver y devorar, que no digerir en su totalidad, There will be blood un día de después de hacer lo mismo con Boogie Nights. Son tan diferentes que nadie podría asegurar que ambas provienen del mismo director, pues no parecen la misma cabeza ni el mismo ojo los que las han hecho. Y se me hace muy difícil compararlas.

There will be blood – Pozos de ambición

El comienzo de casi cinco minutos sin palabras, sólo sonido ambiente con ruidos y efectos, es un aviso de lo que nos queda por ver. Qué guión tan elaborado, con qué fuerza dramática fluye la historia. Qué poderosos y amenos los diálogos. Qué nivel de interpretación de Daniel (Plainview) Day Lewis. En mi opinión, los papeles que interpreta en esta y en Gangs of New York de Scorsese son un tanto diferentes, aquí no está tan histriónico ni el roll es tan violento; tiene momentos de ternura hacia su hijo y hacia la hermana del predicador, pero es implacable con el impostor que se hace pasar por su hermano. Por eso es más fácil identificarse con el personaje de Pozos… que con el de Gangs…. Su aspecto físico se corresponde exactamente con el personaje, es imposible imaginarlo de otra manera. Pero lo potencia está en la inhumanidad que desprende, Daniel es de los mejores actores que jamás he visto en el cine, la progresión a lo largo del film es canónica y culmina en la última frase que se le oye en la peli: “Ya he terminado”. Y termina la película.

La secuencia del accidente del hijo y las situaciones que se crean a posteriori son inenarrables. La aparición del falso hermano es un buen efecto narrativo y su resolución la que corresponde a un personaje de ese cariz. El predicador está incorporado a la peli con muy buena intención, la de contrastar al personaje principal hasta la exasperación. Porque cuando aparece por primera vez es un ser enternecedor, limpio e inocente pero luchador y un toque ambicioso. Pero después se va tornando diabólico hasta acabar como acaba (no olvidar el humillante y violento asalto a su propio padre en la cena), y tiene su explicación en la escena final, cuando Daniel le dice “¿Dónde está tu hermano Paul?”, aquél que le visitó al comienzo de la pelicula.

Me he fijado mucho en cómo se interrelacionan los personajes entre sí, en parejas y en grupos. Cómo se mueven en el plano, Qué perfecta señalización de las paradas y arranques de actores y objetos. Y el hiperrealismo de la extracción del crudo con sus inconvenientes –accidentes-, la maquinaria, los utensilios… más que perfecta.

Los planos, la planificación de secuencias, el montaje, la música (creí descubrir Fratres de Ärvo Part -cuando el accidente del hijo- y, efectivamente, los créditos me lo confirmaron). La selección de los compositores -entre ellos, Brahms- da la medida de la fina cultura musical de PTA; creo que está sobrado de formación e imaginación, o de asesoramiento.

Tiene, además, un sentido del paisaje, una épica de la devastación, como pocos grandes clásicos de Holywood y hablo de los Griffith, Ford, Welles… etc. Cómo se mueve la cámara cuando se mueve y cómo está colocada cuando no lo hace, en el único tiro posible. La ambientación y el vestuario están extremadamente documentados, exactos. Los decorados son excelentes, no chirrían en ningún momento. Hasta los cielos, pocos pero sublimes -el mejor es el que vemos en un plano general que se refleja en un charco inmenso, cuando el predicador va a ser abofeteado por Plainview-.

 

Boogie Nights

Verla de nuevo me ha hecho volver al pasado, al momento en que la vi en Madrid sentado por azar al lado de José Luis Sampedro. Al terminar le pregunté qué le había parecido y me dijo que muy entretenida. Ahora, al encontrarme otra vez con ella, me ha gustado mucho más que entonces porque he estado más atento.

Encuentro muy relevante la habilidad con que rompe el tempo de las secuencias, qué bien le sale. Los actores están todos magníficos -con un casting cabal- y cuando comienzan los rodajes de las pelis porno se vuelven afectados y torpes; qué bien dirigidos. Lo mismo ocurre con las imágenes, las rodadas o grabadas para las pelis de adultos son defectuosas de iluminación y encuadres en contraste con las de la película real que son excelentes.

El film está lleno de significados morales, por ejemplo, cuando el actor negro pide un préstamo y no se lo conceden por ser actor porno y, para colmo, negro emparejado con blanca (“inmoral para la institución bancaria”); más tarde encuentra el dinero en esa situación tan azarosa y americana de robo con asesinatos en el drugstore. El personaje lo intentó por las buenas pero, paradoja, lo consiguió por las malas. Amber (Julian Moore) pierde el juicio con el consumo de coca, que es evidente en la disparatada secuencia con Roller girl cuando están poniéndose hasta el culo y le dice algo así como: quiero que seas mi mamá…-. O el momento en que deciden ir a dar una vuelta y no pueden salir de la habitación (típica catatonia de la cocaína y que recuerda a la secuencia cumbre de El ángel exterminador de Buñuel). Amber pierde, también, el juicio por la custodia porque realmente: ¿Qué va a ser de un menor en ese entorno de drogas, fiestas, sexo y moral disoluta? Recordemos la llamada frustrada que hace a su madre en plena fiesta, verdaderamente patética.

La situación tarantiniana de la venta de droga al adicto al crack es mejor de cómo la recordaba, y mucho mejor que si la hubiera rodado Tarantino, pues en manos de éste habría acabado siendo pesada y repetitiva. Sin embargo, aquí la duración es perfecta y el desenlace el que corresponde. La secuencia de la grabación en el estudio y la bronca sucesiva refleja exactamente el mundo de la música y la consecuente falta de ecuanimidad que causan las drogas en los cerebros cuando las dosis son más que generosas. La ambigua situación de Burt Reynolds cuando sigue hasta el fregaplatos al futuro rey del porno es un homenaje al lenguaje del mundo gay y al propio Burt, que en la vida real es gay, ¿En la película también?, eso queda en el aire, pues nunca le vemos en ninguna acción hetero, pero tampoco homo.

Por otra parte, las secuencias resolutivas son impecables: la bronca de la madre llamándole inútil al futuro Dirk Diggler, lo que le impulsa a huir definitivamente de la casa paterna; el homófobo apaleamiento en el aparcamiento en su plena decadencia física y moral. El falso polvo y la paliza real en el Cadillac de Roller girl con su antiguo y despreciable compañero de clase. El asesinato de la esposa ninfómana del iluminador y su subsiguiente suicidio justo en la Nochevieja del paso de década. El cambio de nombre de la discoteca, Hot Traxx (propio de la terminología musical de entonces), por el apellido latino del dueño, con error ortográfico incluido -detalle que evidencia la negación de los angloparlantes a entender el idioma de los inmigrantes-. Por otra parte, las intenciones moralistas no descansan en las películas de PTA; un buen ejemplo es la detención y encarcelamiento del coronel y la salvaje paliza del compañero de celda como colofón a una vida dedicada al abuso sexual de menores. Todo lo que ocurre es de una riqueza y una fuerza cinematográficas a las que pocos directores tienen acceso. Cine, cine y cine.

Creo que B. N. no sólo muestra un ambiente determinado en una época transitiva de los setenta a los ochenta -desde la evolución de la música, el paso del cine al vídeo, los cambios en la moda, la arquitectura y el interiorismo de las casas, los coches, las drogas…-, sino que retrata una sociedad que está construyendo una nueva moral (americana) en la que, entre otras cosas, el sexo puede ser practicado con naturalidad por no-actores de cine frente a la no-cámara de cine y dirigidos por un no-director de cine. Y todo esto para hacer cine. Qué reconfortante es volver a ver películas buenas.

*Este texto es la revisión y ampliación de un correo que envié al cinéfilo Luis Gámez López, él me dejó los DVD de las películas antes comentadas y me regaló el libro que abajo os recomiendo. Gracias Luigi.

Post scriptumSi queréis indagar y saber mucho más de la filmografía de PTA conviene leer Paul Thomas Anderson, escrito por el especialista José Francisco Montero. Fue editado por Akal/Cine en 2011 y es un libro fundamental. 

Anuncios

7 comentarios to “PTA*”

  1. Marco García mayo 10, 2013 a 5:23 pm #

    ¿Para cuándo la crítica de ‘Magnolia’?

    Me gusta

    • luisoj mayo 11, 2013 a 12:01 pm #

      Tengo que verla de nuevo, pero quizá sea la película de PTA que más dificultades me plantea para afrontar una escritura crítica. Quizá más adelante.

      Me gusta

  2. Antonio Villalobos junio 3, 2014 a 11:02 pm #

    Boogie Nigths, gran película coral que nos muestra a actores , realizadores y allegados de una Productora de cine porno : una de esas “Otras Familias” a las que no estamos acostumbrados y que nos resultan inverosímiles a nuestro pacato mundo de origen judeo-cristiano. Un lujo de película, mucho más que entretenida que dijo Sampedro, genial Burt Reynols, muy profesional su personaje: nunca pierde los papeles, no se le ven debilidades, como a los demás, que den al traste con el negocio; pero al mismo tiempo se le ve muy feliz ( envidio esa felicidad) .Tiene además una mezcla de estoicismo y paternalismo. Muy original este personaje. Muy interesantes tus comentarios, sobre todo el del cambio que experimentan los personajes cuando son ellos y cuando actúan en las peliculas es genial, tambien la paradoja del negro atracador jajajaj..bueno : 5 estrellas.

    Me gusta

  3. luisoj junio 4, 2014 a 9:34 am #

    Cinco estrellas y un… agujero negro para PTA.

    Me gusta

    • Antonio Villalobos junio 4, 2014 a 10:29 pm #

      jajaja….bueno ” The Master ” es más reflexiva y seria, y más centrada en un personaje, menos coral…a mi es la que más me gusta hasta ahora sin embargo.

      Me gusta

  4. Antonio Villalobos junio 18, 2014 a 7:43 pm #

    ” There will be… ” la quiero ver otra vez, tomo nota de tus comentarios . Pelos de punta en la escena del pozo surgiendo, no solo por el impresionante documento sino porque es la imagen pura de la ” Ambición “, bueno: grande, grande…esta pelicula.

    Me gusta

    • luisoj junio 20, 2014 a 7:57 pm #

      Creo que pertenece a las grandes producciones y tiene un sabor antiguo de buen cine.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: